El propósito de los actos de adoración en el islam es tomar conciencia de la presencia de Dios. La adoración, ya sea mediante la oración, el ayuno o la caridad, es un paso en el camino hacia el objetivo de alcanzar la complacencia de Dios. Si una persona vive con conciencia de Dios en sus pensamientos y acciones, puede esperar recibir Sus bendiciones tanto en esta vida como en la otra.